Presentación marca
El pequeño obrador de El Rosal fue fundado en el año 1920 por Josep Serra. Sus galletas no tardaron en gozar de una gran popularidad gracias a su fórmula —un secreto celosamente guardado—, basada en un proceso totalmente natural y sus ingredientes de altísima calidad.
Lluís Serra, hijo del fundador, retomó la tarea de su progenitor hasta el año 2001, momento en el que decidió cerrar el obrador a causa de su jubilación.
En el año 2006 la Asociación Alba firmó un acuerdo con el heredero para recuperar la fórmula y el proceso, y relanzar, así, la marca y el producto desde un nuevo obrador que proporciona trabajo a personas discapacitadas.
En el año 2010, la marca, la imagen y el envase se han renovado por completo, y se ha potenciado el crecimiento internacional.










