Presentación marca
Tal y como lo demuestran las medallas de oro obtenidas por nuestros antepasados en las Exposiciones Universales de Paris en 1878 y en la Exposición Universal de Barcelona del año 1888, nuestra familia se dedica a la elaboración de vino desde mediados del siglo XIX.
Actualmente, y desde las primeras replantaciones de cepas que empezamos a realizar en el año 1980, seguimos intentando hacer el vino que más refleje nuestra tierra y sus características, siendo fieles a la tradición, pero haciendo uso de las técnicas más modernas.
Las fincas, que son herencia de la familia desde hace diversos siglos, se encuentran en el municipio de Poboleda. Las principales fincas de las que se obtiene la mayoría de uvas son La Salanca, Las Foreses y el Arobssar. Otras fincas con menor capacidad productiva son El Hort d'en Millà y El Trost del Trist. Cada una de las fincas, aún y su proximidad, ofrecen distintas condiciones tanto de terreno como de orientación que hacen que cada variedad de uva sea más interesante cultivarla en una finca que en otra. Así, encontramos la garnacha y otras variedades blancas en La Salanca, la merlot en El Arbossar y la cariñena y la syrah en Las Foreses. La variedad en El Hort d'en Millà es la garnacha blanca y en El Tros del Trist encontramos la garnacha más antigua de la que disponemos, ya que se trata de una ladera con cepas centenarias.
Una vez realizada en cada finca el trabajo principal para las uvas, éstas pasan a la bodega, dónde son seleccionadas de nuevo en la mesa vibratoria y, con la mínima manipulación y máximo cuidado, son derrapadas e introducidas en los depósitos de acero inoxidable con continuo control de temperatura. El proceso de envejecimiento se lleva a cabo en barricas de roble francés de Allier, la mitad de las cuales se renueva anualmente. Disponemos de distintos tipos de barrica, de modo que cada tipo de vino es almacenado en el tipo de barrica más idóneo.






